Crónicas Citadinas
Columna Chetumal
Col. Destripacuentos
Directorio
  Noticieros en line@
Excelsior
Reforma
El Universal
El Financiero
El Economista
Novedades
Uno mas uno
CNI en línea
CNN en español
Calendario
««Noticias 2014  »»
LMMJVSD
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930
««Septiembre»»

 

Crónica Citadina
Por Ignacio A. Herrera Muñoz

Chetumal… ruta ineludible de huracanes.

Publicado el 2007-10-05. 

Seguramente que desde muchos años atrás, antes de la fundación de Payo Obispo en 1898; esta porción oriental de la península yucateca nuestros ancestros mayas fueron testigos quien sabe de cuantos de esos visitantes erráticos cuando atravesaron esta región cuyos vientos con furia incontenible con la complicidad de las aguas arrasaron estos contornos. Debido a nuestra situación geográfica refiriéndome al estado de Quintana Roo y en especial los de mayor intensidad provienen de las Antillas menores; hasta hace menos de cuatro décadas estos fenómenos aquí los denominábamos ciclones, actualmente los llaman huracanes término derivado de los antiguos habitantes del Caribe. Algunos cronistas de la nueva España en sus apuntes dejaron descripciones de estos fenómenos; así por ejemplo Gonzalo Guerrero y Gerónimo de Aguilar por consecuencia de uno de estos meteoros recalaron a las costas de Tulum.


También Alonso de Dávila cuando se dirigía por órdenes de Francisco de Montejo de la entonces Villa Real que fue la antigua ciudad maya Chactemal hacía las comarcas de Campeche fueron sorprendidos por uno de estos huracanes y tanto de éste como de otros en esas crónicas de diversas épocas plasmaron verdaderas tragedias que ocasionaron.


Pasaron muchos años para que se contara con comunicación telefónica, telegráfica, terrestre y aérea; por varias décadas la única fue marítima.


Ante una amenaza ciclónica se estaba atento a la información de la vecina colonia de Belice H. B. y la que reportaban a las corporaciones militares destacadas en esta plaza; a partir de los años cuarenta contando ya con telefonía, cinemas, los diarios de Yucatán y del Sureste, ya la población en una gran mayoría podía enterarse ante cualquier amenaza de esta índole. Se voceaba por medio de autos parlantes en todo el perímetro poblacional, se exhibían placas en los cines detallando la situación y trayectoria del fenómeno y también en la Delegación de Gobierno se ponían boletines.


Las amenazas de la llegada de huracanes hacía que la gente acudiera, en varias ocasiones, a los refugios que en aquella época eran: la “Belisario Domínguez”, “Hospital Morelos”, Palacio de Gobierno, esto en los años cincuenta; las familias acudían a los refugios sobre todo los de la parte baja de la población, llevaban lo necesario para lo primero que preparaban eran alimentos pan de levadura, carne salada, pescado salado, arroz cocido y después de pasar el peligro que por lo general eran falsas alarmas debido a no contar con información oportuna, la comida la repartían entre las familias, compadres y amigos; claro que las autoridades recibían en los refugios siempre con una taza de café con leche y unas galletas de eso me acuerdo bien porque en muchas ocasiones acudí a esos refugios y también el primer ciclón del cual fui testigo el de 1942 en esa ocasión no causó tantos daños más llegó ayuda del gobierno federal.


El primer huracán que afectó Chetumal con furia trece años después del de 1942, ya con nombre fue el “Janet” ya que adquirieron nominativo estos fenómenos a partir de 1950, sin omitir que ya habían llegado según registros uno en 1904 y otro en 1916. Los nombres al surgir de estos meteoros fueron de mujeres y el primer nombre fue ANNE.


La experiencia más dolorosa fue en 1955 para los chetumaleños al llegar “Janet” con toda su furia arrasando y devastando completamente la ciudad. Herida dolorosa e histórica que jamás se olvidará para los que lo vieron y sobrevivieron; muchos por la incredulidad de que este poderoso huracán con aproximadamente 300km por hora se situara en esta población cubriéndola con su enorme ojo, pensaron que podía ser como en otras ocasiones falsa alarma…caro pagaron ese error.


Ante la experiencia de “Janet” en 1955 y de “Carmen” en 1974y ahora “Dean” la población debe estar atenta y seguir las instrucciones de las autoridades ahora cómodamente en sus hogares ante la modernidad de los medios de comunicación y tener las precauciones tal como si vinieran y quienes sus casas son indelebles y ocupen la parte baja acudir a los refugios en la parte alta no olvidándose que el “Janet” fue el peor ciclón que se recuerda que se alió con el agua de la bahía y eso causó muchas víctimas.


El pasado 21 de agosto todos los que vivimos en esta ciudad y gran parte del municipio capitalino fuimos testigos de lo que representa la fuerza destructora de uno de estos erráticos viajeros; por lo tanto quienes por primera vez sintieron el poder de natura ya saben que ante la amenaza de un huracán no hay que experimentar ni minimizar su peligrosidad y cumplir al pie de la letra las indicaciones de las autoridades para proteger sus vidas, tal como se hizo a la llegada de “Dean”; ha servido también de prueba para ver que refugios son seguros para estas contingencias y cuidar la construcción de las actuales obras públicas y sean debidamente reforzadas…sobre todo esas casas de interés “social” muchas de ellas son edificadas con castillos ahogados, es decir, una cabilla en lugar de cuatro que deben llevar en los lugares adecuados. Chetumal ahora tiene aproximadamente veinte veces más habitantes que en 1955 en aquel tiempo fueron suficientes los refugios ocupados como la escuela “Belisario Domínguez” actualmente nulificado porque lo ocupa el IQC; el Hospital Civil “Morelos”; la desaparecida Penitenciaría del Territorio; el aeropuerto en aquel tiempo de la Compañía Mexicana de Aviación.


Este año se cumplieron cincuenta y dos años de la devastación que causó a Chetumal, Xcalak y casi todos los poblados de lo que fuera la 1ª Delegación de Gobierno convertida a partir de 1974 en municipio.


No olvidaremos las numerosas victimas como el estado deplorable de aquel amanecer del 28 de septiembre de 1955…como cada año desde ese funesto hecho se recuerda a los acaecidos en el panteón civil…así será siempre porque “Janet” dejó una herida trágica e histórica que los chetumaleños no olvidan y seguramente no olvidarán. Como tampoco podemos evitar la amenaza cada año de estos fenómenos porque Chetumal es ruta ineludible de huracanes.


Chetumal, Quintana Roo

IAHM.- Septiembre 2007

ignacio-herrera@hotmail.com



 

Portada - Política - Social - Economía - Derechos Humanos - Directorio - Contáctanos - Anunciate aquí

Derechos Reservados © 2004, Panorama Quintana Roo, S.A. de C.V.